05 / 09 / 2021

LO QUE PASÓ, PASÓ…

Muchos conocen la canción “Lo que pasó, pasó” del reggaetonero Daddy Yankee, cuyo coro sirve de gancho para adentrarse en el mundo de la última película de Christopher Nolan, “Tenet”. Así que, si piensas que este artículo es sobre crítica musical, te equivocaste, porque curiosamente, el pegajoso coro de esa canción se oye como comentario dentro de los diálogos de la complicadísima trama de esta película que se llevó el “Oscar” a los mejores efectos visuales.

Nolan es un cineasta que busca innovar, mientras entretiene al público con sus películas. Pero, como todo innovador, también tiene detractores que consideran a sus películas demasiado complejas o grandilocuentes. Puede que tengan razón en eso. Lo mismo le dijeron en su tiempo al escritor James Joyce, especialmente cuando publicó su obra maestra “Ulises”. Sin embargo, cuando un artista busca imprimir su estilo en una obra, no busca el aplauso fácil, sino que el público capte el mensaje escondido de lo que quiere comunicar. Aunque por lo general, ese objetivo suele conseguirse con los años, independientemente de que el autor esté vivo o muerto.

En el caso de Nolan, sus películas tocan temas como los efectos de nuestras decisiones a lo largo del tiempo (trilogía de Batman, “El Caballero de la Noche”), la inesperada sorpresa ante una idea preconcebida o persona (“Amnesia”), el poder del amor más allá del espacio y el tiempo (“Interestelar”) o las ideas como elementales, pero poderosos motores para cambiar el curso de la historia (“El Origen”). Ya se hicieron películas que abordan estos temas, pero el cineasta británico no busca plasmarlas en tramas elementales para relajar o pasar un mero rato de entretenimiento. Busca que el espectador use también el cerebro para ver qué pasó realmente a lo largo de la historia narrada.

Para ello, trae a colación temas complejos, como la angustia ante la muerte, la anarquía, la física cuántica y ahora la entropía, como para dotar de contenido científico a sus historias de fantasía. Y esto no es una crítica negativa, porque Nolan apela al realismo en el desarrollo de sus películas, sin añadir innecesarios movimientos de cámara, colores chillones, pirotecnia excesiva, personajes unidimensionales o un montaje tipo videoclip. Eso ayuda a que sus películas se perciban como mucho más que divertimentos.

En el caso de “Tenet” (un título que encaja con un claro ejemplo de palíndromo), el reto para quien la ve es mayor, pues comienza con una trama de espionaje que no se limita a ser tipo 007, sino que va más allá del tiempo lineal y obliga a prestar atención a los detalles de cada escena. Eso dice mucho de los guiones que elabora como historia original o adaptada. Si no prestaste atención a un solo detalle, te pierdes el hilo narrativo, lo cual se manifiesta en la segunda mitad del metraje, específicamente tras la escena de la persecución al convoy en la autopista.

Los viajes en el tiempo siempre han sido material rico en ideas para mostrar intenciones y proyectos, tanto correctivos como maléficos. Pero en “Tenet”, Christopher Nolan le da un enfoque singular al no mostrar los detalles del proceso, pues no le interesa la pirotecnia audiovisual que hipnotice a cualquier espectador impresionable. Dicho enfoque tiene que ver con la inversión del desarrollo temporal como parte de las comunicaciones con la gente del futuro. De ese modo, la película pasa de ser una historia de espionaje a una de ciencia ficción estilo rompecabezas sin mostrar visualmente dicho futuro.

John David Washington (hijo de Denzel) hace una actuación solvente demostrando además destreza física en las escenas de lucha, gracias a su pasado como jugador de rugby. Pero Kenneth Branagh logra absorbernos con su presencia fría y cerebral como el villano de turno. Su personaje del mafioso ruso se  muestra como insensible, calculador, egoísta y soberbio con el fin de controlar todo lo que posee, incluyendo a su sufrida esposa. Y no sólo en el presente, sino adelantándose a los acontecimientos gracias a una tecnología secreta y revolucionaria. El resto del reparto, cumple satisfactoriamente, sobre todo Elizabeth Debicki, a quien pronto la veremos como la princesa Diana de Gales en la quinta temporada de la serie de Netflix, “La corona”.

Hay quienes piden que no les cuenten el argumento para que no les arruinen el suspenso. Otros piden lo contrario en caso de no haber entendido la trama. Para estos últimos, anuncio una “alerta de spoiler” que consiste en narrar la trama completa de un filme como éste, por ahora incomprendido y criticado por algunos y atrapante y fascinante para muchos otros, pero destinado a convertirse en referencia para los aficionados al cine de ciencia ficción. Ojo que para cualquier cristiano, lo temporal nunca corre en reversa, cómo a veces ocurre en “Tenet”, sino que las consecuencias de nuestras acciones deben ser meditadas previamente con la oración y el raciocinio. Argumento de “Tenet” en el siguiente enlace: https://cinecathovision.blogspot.com/2021/09/argumento-de-tenet.html

Categoría: Cultura

Etiquetas: ,