Con Francisco a caminar desde Trujillo



Escribe: Néstor Costilla │

“Con Francisco a caminar”, es un extracto del himno oficial del Papa Francisco en el Perú, y aquí en Trujillo es la expresión que más resuena en cada corazón de los feligreses católicos norteños. Y se convierte en una peregrinación hacia el encuentro real con Cristo que es la salvación. Nos preparamos a recibir al segundo Papa Peregrino (después de San Juan Pablo II) con los brazos abiertos y con todo nuestro fervor católico, la que tenemos impregnado en la Virgen de la Puerta como imagen más venerada en el norte del país. Trujillo tiene fe, tiene devoción, tiene piedad, y la llegada de Francisco ahonda la esperanza de ser una iglesia que surge y alienta al mundo a construir un futuro de amor.

Desde el anuncio de que Trujillo iba ser una de las tres ciudades que visitaría el  Papa Francisco, la iglesia se entusiasmó y se llenó de regocijo en especial los más vulnerables por la sociedad, pues en ellos, pensó Francisco al nombrar Trujillo. Un Trujillo que no es ajena a problemas sociales que nos quita las ganas de apostar por el cambio en especial en nuestras autoridades, lamentablemente Trujillo ha sufrido en carne viva los estragos de una sucesión de problemas políticos, sociales, etc  que han dejado devastados  a sus pobladores. Trujillo es la ciudad con más índice de muerte, dolor y sangre, esto nos lleva  a pensar ¿cómo es que Francisco eligió Trujillo? Pues Francisco es un Papa de retos, de esperanza, no por algo el lema de esta visita pastoral es de “unidos por la esperanza”, es así que para cada trujillano se convierte en una esperanza el poder vivir en una sociedad más justa y sin violencia, verdadera y sin corrupción.  Trujillo se prepara a recibir al sucesor de Pedro con gran algarabía y esperanza, cabe recalcar que aun los pobladores norteños en especial los que han sido afectados por el Fenómeno de El Niño no han podido surgir, o están a paso lento en la reconstrucción. Esto para la gran mayoría de pobladores genera repugnacion contra las autoridades que en medio de corrupción y engaños no resuelven casi nada.

La visita del papa ha generado una revuelta en la fe de la iglesia norteña, pues muchas parroquias han logrado que más feligreses sientan que la iglesia no está lejos de ellos más aún está cerca,  y tan cerca que hasta el máximo representante de la iglesia vienen a verlos, a compartir, a escucharlos. En todas las parroquias no solo se ve una gran gigantografia alentando la visita de Francisco, colgando en las paredes, si no, se ve acciones, actividades,  caminatas, jornadas, entre otros eventos que animan a preparase a recibir al Vicario de Cristo. A recibirlo no solo con alegría del cuerpo, sino también a recibirlo con el mismo corazón que recibió Lázaro a Jesús su amigo entrañable (Mt 21:17), un corazón abierto a recibir la paz, la alegría y el deseo de propagar el evangelio a todas las naciones, pero sobre todo de la tan anhelada esperanza de vivir mejor. En la región tenemos muchas parroquias que acogerán con gusto y servicio a los peregrinos que vienen a encontrarse con su pastor, cabe recalcar que en ésta visita de Francisco vienen peregrinos de Piura acompañando a sus imágenes de devoción como la Virgen de las Mercedes, Señor Cautivo de Ayabaca, peregrinos de Cajamarca (Virgen de la Asunción y la Virgen Dolorosa, entre otros), Peregrinos de Amazonas (Virgen Asunta de Chachapoyas), peregrinos de Lambayeque (Divino Niño del Milagro de Eten, Cruz de Motupe, entre otros), Peregrinos de Chimbote (reliquias de los mártires de Chimbote), peregrinos de las provincias de la región La Libertad (Virgen de la Puerta, Virgen de Guadalupe, entre otros). Toda ésta acogida saca a relucir el servicio que hace la iglesia trujillana a nuestros peregrinos visitantes. Definitivamente entre otros retos de índole de servicio, también nos compromete a seguir construyendo una iglesia “pobre para los pobres”,  con “olor a ovejas” como lo desea Francisco.

Trujillo se ha convertido en estos ultimo días en una ciudad de profunda devoción, cada sacerdote, cada feligrés ha convertido su casa en una casa abierta al forastero, tengo testimonios que en muchos casos la “casa ha quedado chica”, se respira una fiesta familiar un encuentro con que necesita, muy al margen de que país o región sean siempre hay un lugar para el fiel católico y no católico.

Los jóvenes tienen un rol importantísimo en esta visita, sin pensar ya son más de 13 177 jóvenes que estarán en todo Trujillo dando de su alegría y juventud al paso del Papa Francisco, en la llamada Guardia Papal. Los primeros en entusiasmarse fueron los jóvenes, ya que Francisco ha tenido un acercamiento fraterno y paterno con ellos. Un acercamiento que pega, un acercamiento que da sentido a la juventud, el solo hecho de decir “hagan lio en sus parroquias” es una propuesta que pone en práctica la creatividad y el entusiasmo de los jóvenes para hacer eco a este llamado de nuestro pastor.

La visita también nos trae un gran reto para muchos sectores en especial: el religioso, que no es fácil acoger al Papa Francisco, más aun, nos reta a asumir un compromiso de cristiano, en cada parroquia se propone seguir acentuando el mensaje de Francisco, de acogernos en la oración para sentir la respuesta de Dios, una respuesta firme, una respuesta que llena, una respuesta que no se borrará nunca.

El reto más convincente de esta visita de Francisco, es asumir que la iglesia católica necesita fieles con gallardía y coraje de defenderla con el ejemplo de servicio, llevando en cada momento de nuestra vida el amor de Jesús, que se muestra en el más necesitado, en la eucaristía, en las obras de misericordia, o simplemente amando a los demás.


Francisco es el segundo Papa que visita Trujillo, después de San Juan Pablo II en  1985 que volvió a ser capaz de poder encender la llama de la fe en la iglesia adolorida por el terrorismo y otras tormentas sociales, nos da una respuesta de fe la cual compartimos con todo el pueblo católico.  Aun escucho a las personas que tuvieron la oportunidad de compartir la visita de Juan Pablo II, diciendo: “tengo mucha fe de volver a encontrarme con Cristo por medio de Francisco”. Francisco tiene una gran tarea en Trujillo pero no sólo es de Él, también de todos nosotros, de toda la iglesia peruana, de todos los bautizados en la iglesia católica, que aportemos  la alegría que enseña  Jesús, que en sus propias  palabras qué le dijo a Pedro “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi iglesia (Mt 16,13:20)”  encontremos que verdaderamente caminamos con Cristo y con María.

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